Las palabras sexys del desarrollo personal

Hace unas semanas hablando con mi pareja sobre mi proyecto, él me decía que la única manera en la que se podía “vender” conciencia era empleando palabras sexys, que las que yo uso no las entiende nadie.

Él en sus reuniones emplea, siempre que puede, palabras seductoras. No es lo mismo hablarle durante más de media hora a un cliente sobre tecnología en la nube, y esas cosas en las que él trabaja (que tampoco las entiendo), que ir colando cada cierto tiempo conceptos que suenan bien y son vendibles. Su empresa, de hecho, tiene un CATÁLOGO de palabras sexys (!!).

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